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jueves, 21 de mayo de 2015

¿Qué vale más? Jerararquía de valores


¿Qué vale más? Si, la planteo como una pregunta seria.

¿Qué vale más, una vida humana o una vida animal?

¿Qué vale más, los derechos de una mujer o los de un hombre? ¿Una feminazi o un machista viejaguardia?

¿Qué vale más, la justicia o la equidad? ¿O acaso la vida, que no es ni justa ni equitativa?

¿Qué vale más, el miedo o la esperanza?
¿Acaso valdrá más el amor o esta desconfianza con la que aprendimos a vivir?


Mi intención no es ser exclusivo. Lo que me interesa es señalar estas dicotomías, estos binarios indisolubles en los que estamos inmersos sin darnos cuenta. Me explico: No faltará quién dice que una vida animal vale más que la humana porque los animales son “puros” (sea lo que sea eso), mientras que los seres humanos son capaces de toda "maldad" (de nuevo, sea lo que sea eso).


¿Será que de verdad hay que privilegiar a uno sobre el otro? No creo que valga más una cosa que la otra, en ningún caso. Digamos: yo no creo en que algo tenga un valor. La cosa en sí (noúmeno kantiano) no tiene un valor en sí misma, sino que los valores son dados culturalmente y dependen también de cada uno. Para decirlo de otro modo: NO, usted no puede generalizar su opinión acerca de qué es mejor, ni tiene derecho a insultar a otro por no compartirla; las cosas son cosas y ya… a una mosca le importa un culo de mosca lo que usted piense de ella, y si le preguntáramos, ella también se creería el centro volante del universo (Nietzsche, 1873).


¿Será que de verdad hay que rebajar a alguien para defender mis ideales? Parecemos políticos colombianos: para decir que mi plan de gobierno es bueno, recurrimos a lo rastrero de la estrategia de criticar al otro como persona en vez de concentrarnos en debatir y argumentar ideas. Tampoco creo que sea necesario… sólo para estar claros, el tamaño de su narcisismo sólo determina usted qué tanto se quiere, y no tiene que ver con lo que los demás opinen de usted. El onanismo es una ideología también, si.


Preferiría que lográramos hacer frente a la dialéctica hegeliana más ramplona de una buena vez. El mundo no es a blanco y negro –claro, a menos de que usted sea un perro o una perra, y espero ser ofensivo con esto–, sino que hay tantos matices como estemos dispuestos a ver y aceptar. Preferiría que le hiciéramos frente a las dicotomías asesinas de la historia, a los binarismos discriminatorios, al barbarismo de occidente.


Cuando pregunto “¿Qué vale más?”, realmente mi pregunta es: ¿Tan difícil sería concebir una tercer opción y pensar en algo distinto al valor? Podríamos nutrirnos mucho de pensar en la Diferencia más que en la Jerarquía de valores; serían muchos los problemas sociales, políticos, teóricos, e incluso amorosos, los que se resolverían sólo con ese cambio conceptual. ¿Tan difícil sería? Es que si todos pensamos únicamente en Jerarquías y Valores, créanme, todos vamos a salir cagados. Los dejo con la inquietud. 




[Escrito: jueves 21/05/2015]