domingo, 20 de abril de 2014

Conceptualización: Verdad

En mi proyecto de gestar una matriz conceptual que sea en algo menos platonista que las anteriores, me es necesario replantear al menos de modo operativo algunos conceptos que sirvan de base a los demás y al devenir teórico-práctico mismo. El primero que deseo publicar es el de "Verdad".


Invertir el platonismo: ¿qué filosofía no lo ha intentado? ¿Y si definiésemos, en última instancia, como filosofía cualquier empresa encaminada a invertir el platonismo? Entonces, la filosofía empezaría con Aristóteles y no con Platón, empezaría desde este final del Sofista donde ya no es posible distinguir a Sócrates del astuto imitador; desde los propios sofistas que producían un gran alboroto alrededor del naciente platonismo, y a base de juegos de palabras se burlaban de su gran futuro.

Todas las filosofías, ¿pertenecientes al género «antiplatónico»? ¿Empezaría cada una articulando en ella el gran rechazo? ¿Se dispondrían todas alrededor de este centro deseado–detestable? Digamos, más bien, que la filosofía de un discurso es su diferencial platónico. ¿Un elemento que está ausente en Platón, pero presente en él? Todavía no es esto, sino un elemento cuyo efecto de ausencia está inducido en la serie platónica por la existencia de esta nueva serie divergente (y entonces desempeña, en el discurso platónico, el papel de un significante que a la vez excede y falta a su lugar). Un elemento cuya serie platónica produce la circulación libre, flotante, excedentaria en este otro discurso. Platón, padre excesivo y claudicante. No tratarás, pues, de especificar una filosofía por el carácter de su antiplatonismo (como una planta por sus órganos de reproducción); sino que distinguirás una filosofía algo así como se distingue un fantasma por el efecto de ausencia tal como se distribuye en las dos series que lo forman, «lo arcaico» y «lo actual»; y soñarás con una historia general de la filosofía que sería una fantasmática platónica, y no una arquitectura de los sistemas. (Foucault, 1995 [1970], págs. 8-9)

En cuanto a mis motivos para invertir el platonismo y declararme actualmente como antiplatonista, me basta con decir que me sobran los motivos (como a Sabina). Por ahora, si algún lector está interesado en eso, tendrá que conformarse con que le diga que he encontrado fuertes rastros de Platón en la gran mayoría de lugares en Occidente y sostengo que el sistema que está en crisis desde mediados de la Modernidad y que aun hoy -al menos en Latinoamética- continúa en crisis es la epistemología platónica, siendo ese el último fundamento histórico que da sustento al mantenimiento de ciertas dinámicas socio-políticas, económicas y culturales, entre muchas otras. Así, prosigo al replanteamiento del concepto de Verdad. 


La verdad es una forma axiomática de relación consigo mismo y con el otro o la otredad de manera más o menos consciente; es una predisposición de la interpretación de lo existente que atraviesa el cuerpo, marcándolo. De este modo enmarca, delimita y direcciona la sensación hacia la percepción e interpretación de ciertos sentidos y significados a partir de acontecimientos que pueden tener que ver o no explícitamente con el sentido interpretado (para no hacer una afirmación de carácter ontológico). Los mencionados acontecimientos tienen lugar en los sectores sensoriales del cuerpo, o dejan de tener lugar ante ellos, dando pie a la interpretación. 

Finalmente, existe prueba de la tendencia a la repetición en la interpretación de estos sentidos y significados, es decir, que tiendan a ser buscados una y otra vez en distintos acontecimientos (mas o menos similares entre sí) en aras de revivir, re-evaluar, transformar, negar, evitar, etc. la relación axiomática que dicho(s) acontecimientos(s) designan para el sujeto. Es así como el sujeto se sujeta a una relación axiomática que le permite reconocerse identitariamente como sí mismo o como otro y reconocer la otredad desde estas categorías. Aun cuando esta forma axiomática pueda ser formalizada en una oración, ella no tiene necesariamente una forma lingüística en sí misma.


TEXTO EN CONSTRUCCIÓN
Falta: Citas Nietzsche (sobre verdad y ment), Foucault (x2) (Deleuze diferencia y repetición) y Epicteto

Trabajos citados:
-Foucault, Michel. (1995 [1970]). Theatrum Philosophicum. Barcelona: Anagrama.


[Escrito: sábado 19/04/2014]

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