![]() |
| Imagen extraída de: http://www.oleadajoven.org.ar |
Que los seres humanos seamos sexuados no significa que el sexo, en
sentido escueto, sea el centro de nuestras vidas. Sería muy doloroso si
efectivamente, como seres humanos, viviéramos únicamente buscando sexo. ¿Por
qué? Porque para lo sexual existen una serie de características que son
deseables con pocas variaciones, y que son determinadas (o por lo menos
sugeridas fuertemente) por lineamientos evolutivos y factores culturales a tal
punto en que hay personas que son "sex symbols" o, dicho de otro
modo, son catalogados como sexys y producen deseo sexual para la mayoría de
seres humanos de una cultura específica en un tiempo determinado.
En ese sentido, el amor representa una alternativa claramente posible y
prometedora para las personas que somos más “de la media”, más “normales” en el
sentido de que no somos "sex symbols". Así, no tenemos que exponernos
a la crueldad subyacente, y a menudo manifiesta, del capitalismo neo-liberal de
los cuerpos que impulsa la modalidad de búsqueda sexual desaforada
contemporánea y que no teme el descuartizamiento del cuerpo de alguien para
hacerlo producto de mercado: “tiene pelo liso, tetas y culo. Listo, me la
llevo” o “es alto, acuerpado, cuajo y tiene barba. Perfecto, deme dos”.
Dicho de otro modo, podés ser feo o fea, no estar bueno o buena, ser
malaclase y mal vestido y aun así ser amado por otro. Si buscáramos sólo sexo,
entonces el cuento sería otro y los feos estarían en gran desventaja. No es el
caso y Sartre es un muy feo y buen ejemplo de eso. Lo único necesario para
poder ser amado es amarse a sí mismo por lo menos un poquito, eso es todo. Eso
sí, uno no puede elegir quién lo ama o deja de amarlo, ni se puede elegir del
todo a quién amar o no amar… no somos omnipotentes a este respecto tampoco. Nos
queda aceptar en vez de intentar controlar, y aprender a fluir con el otro en
vez de manipularle.
Haber diferenciado el amor
del sexo y la deseabilidad sexual recientemente es lo que me ha permitido
distinguir sus vivencias y las posibilidades que cada uno ofrece. A mi juicio,
también hace más sencillo aceptar y entender lo disparatado de las relaciones
humanas por fuera de moralismos e idealismos imposibles que terminan por
cuartar y deteriorar toda posibilidad de amar y de disfrutar.
El amor es posible para
quién logra hacer de su vivencia una posibilidad más allá de la idealización y
los fantasmas y temores que a todos nos puedan agobiar; el amor es una
posibilidad para quién se arriesga a amar, no lo que quiere amar, ni lo que debería
amar, sino lo que lo desborda desde el fondo de su alma, lo que lo apasiona
sinceramente y hace que sus ojos brillen de tan sólo hablar al respecto, que
cambie el tono de la voz y una fuerza insospechada lo invada tan sólo con recordarlo.
Para terminar, les contaré
un secreto: No hay nada más fácil y emocionante que enamorarse de alguien apasionado, eso es
el amor como posibilidad ;)
[Escrito: viernes 01/05/2015]
Felicidad. Amor. Pasión. Alegría. Alegría.
Felicidad. Amor. Pasión. Alegría. Alegría.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario