Juan ha vuelto a hablarme, 12 días
después, ayer 4 de mayo. Ha logrado reunir y extraer de entre los escombros
aquello que estaba sofocado (reprimido, oculto) tras la pared. Vino con una
imagen que no describiré, con una infinidad de recuerdos que por fin puedo
anudar y que me permiten hacerme una imagen más completa, un todo que por fin
tiene sentido. Juan vino a mí con una palabra: Monstruosa. Lárgate
de mí.
Hoy cesó el orgullo; hoy finalmente (caló y) calló el murmullo.
Silencio. Alegría. Tranquilidad. Por fin, un punto final.
[Escrito: martes 05/05/2015]
*Nota: Este texto es la Nota final de Murmullo,
escrito el miércoles 22/04/2015. Aunque su lugar está en Murmullo, también
tiene un lugar propio hoy, aquí y ahora, como punto final de un largo proceso. La repetición no es accidental, es el único modo en que podría tener sentido y la única manera en que me es posible decir lo que debe decir: Se acabó.
*Nota 2: Vieco se pilló algo. Murmullo acaba con que Juan "algo me-dirá" y en Murmullo – Nota final Juan vuelve con una medida de un otro. Creo que es una transformación del "Otro a medida" (Soler) y se sectoriza en un sólo otro que encarna en mi vida aquello que antes era una fantasía abrumadora, un fantasma sólido de lo que me resulta aversivo de la feminidad. Ahora es enfrentable, no como ese Otro etéreo que me perseguía antes.
*Nota 2: Vieco se pilló algo. Murmullo acaba con que Juan "algo me-dirá" y en Murmullo – Nota final Juan vuelve con una medida de un otro. Creo que es una transformación del "Otro a medida" (Soler) y se sectoriza en un sólo otro que encarna en mi vida aquello que antes era una fantasía abrumadora, un fantasma sólido de lo que me resulta aversivo de la feminidad. Ahora es enfrentable, no como ese Otro etéreo que me perseguía antes.

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